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Terra
La Coctelera

Poema x

Quero un amor de todos los instantes,
aunque no sea amor para la vida;
quiero un amor con la ansiedad del antes
para despues del ansia desmedida.
Quiero la fe de todos los amantes
en este solo amor, ver contenida:
tumulto de horizontes trashumantes
y luego, claridad de agua dormida.

Quiero un amor transfigurado en fuente
de todo florecer: fruto y simiente;
a tal único amor, mi amor sentencio:

aquél de la impaciencia y el latido
y la fiebre y el grito y el gemido
y el dificil momento del silencio.

JULIA PRILUTZKY FARNY

Poema IX

Un día te querré… Un día: ¿cuándo?
No lo sé, ni me importa, todavía.
Tan segura de amarte estoy, un día,
que ni anhelo ni busco: voy andando.

Mi mano que la espera va ahuecando
hoy reposa indolente, blanda y fría.
Un día te querrá… Hoy solo ansía
encerrarse en la tuya, descansando.

Mi deseo sabe aguardar. No es impaciente:
su deseo es arroyo, y no torrente
que hacia ti, con certeza, sigue andando.

Y una tarde cualquiera y diferente
me ha de dar a tu amor, serenamente.
Un día te amaré: ¿qué importa cuando?

JULIA PRILUTZKY FARNY

Como decir mi corazon dormido desnudo dolor deshabitado 2

Cómo decir mi corazón dormido

desnudo de dolor, deshabitado;

cómo decir mi corazón guardado

de cualquier avidez, de todo olvido.

Cómo explicar que ya no importa el ruido

cuando el silencio es el mejor llamado,

y cómo revelar lo bien ganado

en este alegre amor de lo perdido.

Cóno decir que el sol está, y es mío;

que el horizonte más allá del río

me destina su espuma perdurable

y una callada urgencia que no afronto.

Cómo decir que soy feliz, de pronto,

feliz de una manera inexorable.


(De «Este sabor de lágrimas», 1954)

Como decir mi corazon dormido desnudo dolor deshabitado

Cómo decir mi corazón dormido

desnudo de dolor, deshabitado;

cómo decir mi corazón guardado

de cualquier avidez, de todo olvido.

Cómo explicar que ya no importa el ruido

cuando el silencio es el mejor llamado,

y cómo revelar lo bien ganado

en este alegre amor de lo perdido.

Cóno decir que el sol está, y es mío;

que el horizonte más allá del río

me destina su espuma perdurable

y una callada urgencia que no afronto.

Cómo decir que soy feliz, de pronto,

feliz de una manera inexorable.


(De «Este sabor de lágrimas», 1954)

Poema x

Quero un amor de todos los instantes,
aunque no sea amor para la vida;
quiero un amor con la ansiedad del antes
para despues del ansia desmedida.
Quiero la fe de todos los amantes
en este solo amor, ver contenida:
tumulto de horizontes trashumantes
y luego, claridad de agua dormida.

Quiero un amor transfigurado en fuente
de todo florecer: fruto y simiente;
a tal único amor, mi amor sentencio:

aquél de la impaciencia y el latido
y la fiebre y el grito y el gemido
y el dificil momento del silencio.

JULIA PRILUTZKY FARNY

Poema x

Quero un amor de todos los instantes,
aunque no sea amor para la vida;
quiero un amor con la ansiedad del antes
para despues del ansia desmedida.
Quiero la fe de todos los amantes
en este solo amor, ver contenida:
tumulto de horizontes trashumantes
y luego, claridad de agua dormida.

Quiero un amor transfigurado en fuente
de todo florecer: fruto y simiente;
a tal único amor, mi amor sentencio:

aquél de la impaciencia y el latido
y la fiebre y el grito y el gemido
y el dificil momento del silencio.

JULIA PRILUTZKY FARNY

Poema IX

Un día te querré… Un día: ¿cuándo?
No lo sé, ni me importa, todavía.
Tan segura de amarte estoy, un día,
que ni anhelo ni busco: voy andando.

Mi mano que la espera va ahuecando
hoy reposa indolente, blanda y fría.
Un día te querrá… Hoy solo ansía
encerrarse en la tuya, descansando.

Mi deseo sabe aguardar. No es impaciente:
su deseo es arroyo, y no torrente
que hacia ti, con certeza, sigue andando.

Y una tarde cualquiera y diferente
me ha de dar a tu amor, serenamente.
Un día te amaré: ¿qué importa cuando?

JULIA PRILUTZKY FARNY

Tu Nombre

Tu nombre es el sintonema

que duerme y despierta en mis labios

te grito al viento y en cada poema

tras la línea del sonido, te callo...

Tu nombre es la sincronía

del pensamiento recurrente y la palabra;

el límite virtual de tu soberanía

que cuida mi vuelo sin cortar mis alas...

Tu nombre es la sobredosis

que me fusiona en gotas de rocío

la síntesis del deseo y la constancia

la sinergia de mi alma y mis tejidos...